Teniendo en cuenta el comportamiento de la epidemia provocada por la COVID-19 en Cuba, y como parte de las acciones que se realizan para hacer frente a ella, este sábado el Grupo Temporal de Trabajo para la prevención y control del nuevo coronavirus aprobó una actualización del protocolo para el diagnóstico y el manejo clínico de pacientes confirmados, sospechosos y contactos de quienes han resultado positivos a la enfermedad.
De resultar positivo el test de antígeno en una persona que presenta síntomas de la enfermedad, de inmediato se le realiza un PCR y, sin esperar su confirmación, se inicia la conducta terapéutica correspondiente, la intención es iniciar cuanto antes el tratamiento.
Sobre el aislamiento de los contactos de casos confirmados —un aspecto que varía sustancialmente según la manera en que se había asumido hasta el momento—, dijo que, a partir del nuevo protocolo, estas personas cumplirán con un aislamiento de 14 días en el domicilio y bajo una vigilancia clínico-epidemilógica que permita detectar la aparición de síntomas. este sentido, se debe garantizar que se cumpla con el aislamiento domiciliario de todos los contactos, para lo cual resulta esencial la labor conjunta del médico y la enfermera de la familia, con los factores de la comunidad.
Justamente al personal de la salud, unido a las familias y los factores de la comunidad, corresponde en estos momentos cada vez un papel más protagónico, pues se deben reducir los grandes estudios poblacionales que se realizaban en el país, pues la elevada cantidad de muestras PCR que es necesario procesar en la actualidad en todas las provincias, impide respaldar estos estudios de la forma en que se llevaban a cabo en otros momentos de la epidemia.
Se debe trabajar para identificar en los barrios personas sospechosas de portar la enfermedad a través de las pesquisas, para poder detectar todos los casos sintomáticos y trabajar inmediatamente en su diagnóstico y la conducta a seguir, acorde con el riesgo que evidencien. el diagnóstico de los viajeros a su entrada al país, y como parte del chequeo que se efectúa en frontera, se aplicará un test de antígeno, que de resultar positivo se confirmará mediante un PCR. Previo a concluir la cuarentena —precisó— todos los viajeros serán estudiados con muestras PCR.
Otro aspecto modificado a partir del nuevo protocolo es el de los criterios a seguir para conceder el alta a un paciente, pues quienes continúen siendo positivos a la COVID-19 por 14 días o más, si están bien clínicamente, serán dados de alta con seguimiento en el hogar ya que tras 14 días de haber sido confirmados es muy bajo el riesgo de transmisión de la enfermedad.
De manera particular sobre la atención a los pacientes confirmados, aquellos definidos como de bajo riesgo, tanto asintomáticos como sintomáticos leves, serán ingresados en su domicilio, donde recibirán el correspondiente. ingreso en instituciones irán los positivos de bajo riesgo que presentan síntomas moderados, así como los de mediano y alto riesgo que manifiesten síntomas leves o moderados. En ambos casos se les aplica el protocolo aprobado para estos pacientes.
Bajo ningún concepto podrán ser ingresados en el hogar pacientes cuya vivienda no reúna condiciones para el cumplimiento de las medidas de aislamiento y tratamiento; a quienes la distancia y el acceso al consultorio no permita darles un seguimiento diario a su evolución médica; y quienes formen parte de familias disfuncionales. podrán quedar en ingreso domiciliario menores de 12 años, embarazadas y puérperas; niños de 12 a 18 años con patologías crónicas asociadas; y pacientes con enfermedades crónicas descompensadas o en condiciones clínicas que pudieran llevarlos a la gravedad.
Con la aplicación de los nuevos elementos que distinguen la actualización del protocolo, será posible prestar una mejor atención a los pacientes que requieran ser ingresados en nuestras instituciones, tanto en las hospitalarias como en otras que se han acondicionado con ese fin., en medio del peor escenario epidemiológico que se ha vivido en Cuba desde el inicio de la epidemia en marzo de 2020, el enfrentamiento a la COVID-19 continúa siendo un reto del día a día. Asumirlo con inteligencia y acorde con el comportamiento que manifieste la enfermedad, es también garantía para el éxito, en momentos en que avanza la inmunización de la población cubana y en la Mayor de las Antillas se ha aplicado la tercera dosis de alguno de sus candidatos vacunales a más de dos millones de personas.
